UNIVERSIDAD NACIONAL DE CUYO
FACULTAD DE ARTES Y DISEÑO
SECRETARÍA DE POST-GRADO
MAESTRÍA EN INTERPRETACIÓN DE MÚSICA LATINOAMERICANA DEL SIGLO XX 2ª COHORTE
SEMINARIO:
ESTÉTICA DE LA MÚSICA LATINOAMERICANA
PROFESOR: Dr. BERNARDO ILLARI
MONOGRAFÍA:
LOS TANGOS DE JUAN JOSÉ CASTRO, EXPRESIÓN DEL NEOCLASICISMO EN LA MÚSICA ACADÉMICA ARGENTINA
MAESTRANDO:
PROF. NORA ALVAREZ
JULIO DE 2007
INTRODUCCIÓN.. Juan José Castro fue un compositor argentino, integrante del “Grupo Renovación”.Este movimiento musical argentino inicia sus actividades a fines de 1929, y en esencia su norte era oponerse al “nacionalismo”, cuya estética está representada en la música de Alberto Williams. Juan José Castro, como todo el “Grupo Renovación”, adscribe a las ideas liberales que se traduce en una oposición violenta a todo tipo de expresión de nacionalismo musical. Ahora bien, si hay una expresión musical “nacionalista” paradigmática en la República Argentina , esa es el “Tango”, que expresa el “sentir” del pueblo de los arrabales de Buenos Aires y de las grandes ciudades, o sea, música ciudadana, pero no de las clases “cultas” sino de las clases populares ya integradas o en proceso de integración en su mixtura inmigratoria: gallegos(así se denominaban a todos los españoles), italianos del sur y del norte, turcos(como se llamaban y aún se llaman a los inmigrantes de origen árabe), rusos ( así se denominaban a los judíos), polacos, alemanes, franceses y por supuesto criollos de la ciudad y provenientes del interior del país que convergían en la gran ciudad..
Los “Tangos” de Juan José Castro son un extraño caso o “hermoso engendro” en que quieren amalgamarse el espíritu academicista y universalista fuertemente influenciado por el neoclasicismo en boga en aquellos años (influencia de Stravinsky), o sea objetivismo, antisentimentalidad, abstracción, distanciamiento, autorreflexividad, con las características propias del “tango argentino” que son totalmente opuestas: sentimentalidad, subjetivismo, permanente “confesión individual de sentimientos”.
Estos “Tangos” son paradigmáticos en la cultura argentina, siempre “dividida” entre lo académico universalista y por consecuencia antipopular y lo nacionalista y por consecuencia fuertemente popular. Es posible unir la cultura en una expresión que contenga a las dos “argentinas”. Fue conocida la posición “antiperonista” de Juan José Castro, pero sin embargo se acerca a un género musical, el “tango”, fuertemente representativo de las clases populares peronistas. Quizás en su visión “universalista” no supo visualizar el fenómeno político más decisivo e importante del siglo XX en Argentina que fue el “Peronismo”.No fue solamente el problema de Juan José Castro, sino que también tuvieron la misma miopía gran parte de la “intelectualidad” argentina.
JUAN JOSÉ CASTRO (1895-1968): Compositor y director de orquesta argentino, nacido en Avellaneda, Provincia de Buenos Aires. Integra el “Grupo Renovación” (1930) junto a José María Castro (hermano), Luis Gianneo, Jacobo Fisher, Honorio Siccardi, Carlos Zozaya, Julio Perceval, Gilardo Gilardi Y Juan Carlos Paz. Este grupo, abrió camino al conocimiento y cultivo de las nuevas tendencias de entonces: politonalidad, nueva objetividad, retorno a Bach, incorporación de los elementos del jazz, música para conjuntos instrumentales desusados, etc. La nueva objetividad, o neoclasicismo, fue un movimiento estético musical nacido en la Europa de la post- primera guerra mundial. Referentes del mismo son: Strawinsky, Hindemith, Milhaud, Prokófiev y también Ravel. Apela al retorno de las formas pre-clásicas, la suite, el “concerto grosso”, formas organísticas del siglo XVII. Utiliza el recurso inédito de la modulación en simultaneidad o en superposición tonal: la politonalidad
La nueva objetividad (o anti-subjetividad) determinó y puso en consideración una nueva tabla de valores: su anti –romanticismo desarrolló el impulso rítmico primario de las músicas populares y se atuvo a valores musicales puramente objetivos, a una música despojada de contenido romántico emocional, que desplaza el polo de atracción hacia la pura objetivación sonora. Repudia la complejidad psicológica y la aspiración trascendentalista y aspira a una total suplantación de los elementos subjetivos. Esa aspiración común a un” retorno” fue también debidamente coloreada con algunos elementos exóticos, especialmente las músicas negras.
En los “Tangos (1942) de Juan José Castro, estos elementos exóticos son los mismos tangos elegidos como protagonistas y tomados desde una estética neoclásica. Los cinco tangos integran una unidad que pueden asimilarse a la forma “suite”, forma preclásica a la que se retornó frecuentemente en el movimiento estético de la “nueva objetividad”.
TANGO: el tango es la danza popular del Río de la Plata,” de pareja enlazada y en ritmo binario (2/4). Hay diversas opiniones respecto al origen de su denominación. Vicente Rossi en “Cosas de negros” afirma:”sonó el vocablo tango en el Plata desde los tiempos lamentables de la colonia, por ser ese el nombre que los africanos daban a sus parches de percusión”.El mismo historiador agrega:”al decir tangos englobaban local, instrumentos y baile, y esta manera de interpretar fue sugerida por los mismos negros, que titulaban a sus reuniones por el acto principal de ellas: ‘tocá tangó’ (tocar tambor). Un origen similar tendrían las expresiones populares:’tanga! catanga!’,’catanguita’ y ‘ronda catonga’.La milonga orillera contribuyó al nacimiento del tango rioplatense en las últimas décadas del siglo XIX, y el sainete criollo fue uno de los primeros ámbitos en los que se desarrolló. Posteriormente, y hasta alcanzar la sanción universal que llegó a tener, el tango se fue haciendo en los barrios costeros de Buenos Aires, primero como baile entre hombres solos, luego como baile de hombre y mujer y finalmente como baile cantado o simple canción.”(Arizaga: 291)” El tango, no es sensual ni melancólico, si es vehemente y soñador. Su música es ansiedad y alegría bajo un velo de aparente quejumbre que la hermosea. Todas las danzas, todas las músicas insinuadas por el hombre negro tienen esa característica; tan amargo fue su destino, que por sobre sus saltos, cantos y risas flotó siempre un vaho de dolor. Caricia y agresión, eso es el tango” (Vicente Rossi: “Cosas de negros”) (Arizaga: 292). Otro escritor argentino, Ezequiel Martínez Estrada en “Radiografía de la Pampa” dice: “es un baile sin alma, para autómatas, para personas que han renunciado a las complicaciones de la vida mental y se acogen al nirvana. Es deslizarse. Baile del pesimismo, de la pena de todos los miembros; baile de las grandes llanuras siempre iguales y de una raza agobiada, subyugada, que las anda sin un fin, sin un destino, en la eternidad de su presente que se repite”(Arizaga:292)
Son paradigmáticas las expresiones de Ricardo Güiraldes en “El cencerro de cristal”:”Tango severo y triste, Tango de amenaza. Tango en que cada nota cae pesada y como a despecho, bajo la mano más bien destinada para abrazar un cabo de cuchillo. Tango trágico, cuya melodía juega con un tema de pelea. Ritmo lento, armonía complicada de contratiempos hostiles… aliento de prostíbulo. Ambiente que hiede a china guaranga y a macho en sudor de lucha… mancha roja que se coagula en negro. Tango fatal, soberbio y bruto”
Por último, transcribiré la opinión de Julio Mafud en “Sociología del tango”: “El tango se expresa y se universaliza hacia adentro, en el mundo íntimo de cada uno; avanza en profundidad: nunca hacia fuera, para exteriorizarse como la samba brasileña o la música nueva olera estrepitosa. En esencia, el tango es un acto confesional. De existencia sólo interindividual, si cabe el término. El tango esencial no tiene coro. Tampoco trasfondo masificado. Tiene estructura de acto religioso; llega a cada uno distinto, diferente, y cada uno lo siente singular e intransferible…. En la medida en que la vida se masifica y se colectiviza, el tango pierde vigencia y sentido”.(Arizaga:293)
LA COLONIZACIÓN PEDAGÓGICA
Dice el intelectual argentino Arturo Jauretche, que es “intelligentzia”, y no inteligencia la constituida por gran parte de los nativos que a sí mismos se califican como intelectuales, y como han conformado su mentalidad, como se comportan, y sobre todo como está constituido el aparato “cultural” que la dirige y difunde para evitar la creación de un pensamiento propio de los argentinos. La “intelligentzia” es el fruto de una colonización pedagógica y esto es muy distinto a la espontánea incorporación de valores universales a una cultura nacional, y recíprocamente .Jauretche cita textualmente un párrafo del libro de Jorge Abelardo Ramos (historiador y político argentino proveniente de la llamada izquierda nacional) “Crisis y resurrección de la literatura argentina”(Ed. Indoamérica,1954), que dice : “ En las naciones coloniales, despojadas del poder político director y sometidas a las fuerzas de ocupación extranjeras los problemas de la penetración cultural pueden revestir menos importancia para el imperialismo, puesto que sus privilegios económicos están asegurados por la persuasión de su artillería. La formación de una conciencia nacional en este tipo de países no encuentra obstáculos, sino que, por el contrario es estimulada por la simple presencia de la potencia extranjera en el suelo natal….”En la medida que la colonización pedagógica no se ha realizado, sólo predomina en la colonia el interés económico fundado en la garantía de las armas. Pero en las semi-colonias, que gozan de un status político independiente decorado por la ficción jurídica, aquella “colonización pedagógica” se revela esencial, pues no dispone de otra fuerza para asegurar la perpetuación del dominio imperialista, y ya es sabido que las ideas, en cierto grado de su evolución, se truecan en fuerza material. De este hecho nace la tremenda importancia de un estudio circunstanciado de la cultura argentina o pseudo-argentina , forjada por un signo de dictadura espiritual oligárquica…La cuestión está planteada en los hechos mismos, en la europeización y alienación escandalosa de nuestra literatura, de nuestro pensamiento filosófico, de la crítica histórica , del cuento y del ensayo. Trasciende a todos los dominios del pensamiento y de la creación estética y su expresión es tan general que rechaza la idea de una tendencia efímera, Es en este sentido que legítimamente puede hablarse de una verdadera devastación espiritual de las nuevas generaciones intelectuales”
Desde el principio nuestra “intelligentzia” identificó con cultura los “valores universales” consagrados por los centros del poder, con exclusión de toda otra cultura.
Este conflicto en la intelectualidad argentina, surge en los albores de nuestra historia. Dice Arturo Jauretche en “Los profetas del odio y la yapa”( ed. Corregidor, Buenos Aires , 2002):” Las naciones que se separaban de la colonia española tenían su propia cultura, dentro de una de más amplia órbita, producto de una lenta elaboración de elementos indígenas con los proporcionados por la conquista española y católica. En algunos casos, cuando las sociedades indígenas preexistentes ya habían salido del estado salvaje y constituían por sí culturas, esta simbiosis estaba lejos de haberse realizado, y había más bien una superposición de culturas, como entre los aztecas y el incario. En otros la fusión se había realizado dando una muy particular configuración cultural, como en el caso de los pueblos guaraníes del Paraguay con el aporte de los elementos hispánicos y jesuíticos, de tan fuerte individualidad que ha sobrevivido sin alterarse con la implacable destrucción de que fue objeto con la guerra “civilizadora” de la Triple Alianza.
“El contacto de la cultura preexistente con la Europa triunfante del siglo XIX, que debía generar a su vez una nueva elaboración por la asimilación de nuevos valores a los elementos culturales propios, no fue visto así por la “intelligentzia” que desde el principio definió sus características, deslumbrada por la civilización europea cuyo espectáculo se presentaba ante los ojos azorados de los intelectuales.(Se llama intelectual, no al que ejercita la inteligencia, sino al que es ilustrado en cosas nuevas). Para este “intelectual” lo preexistente, la cultura que tenía en la raíz, fue incultura en cuanto no coincidía con lo nuevo. Ocurrió aquí lo inverso a los griegos, para los cuales lo bárbaro era lo exótico a la Hélade, y lo culto lo propio. La idea no fue desarrollar América según América, incorporando los elementos de la civilización moderna, enriquecer la cultura propia con el aporte externo asimilado, como quien abona el terreno donde crece el árbol. Se intentó crear Europa en América transplantando el árbol y destruyendo al indígena que podía ser obstáculo al mismo para su crecimiento según Europa, y no según América.”
Sin duda alguna estas definiciones de “intelligentzia” y colonización pedagógica le van a la medida al “Grupo Renovación” del cual Juan José Castro es integrante.
Esto es cabal expresión de las dos “argentinas” que se oponen permanentemente en nuestra corta historia .
EL “GRUPO RENOVACIÓN” COMO EXPRESIÓN DE LA “INTELLIGENTZIA”
Dice Omar Corrado en su artículo “Música culta y política en Argentina entre 1930 y 1945”,( cuyas versiones previas fueron presentadas en las jornadas de música contemporánea de la Universidad Nacional de La Plata, 4-7 de diciembre de 2000):”La revista “Sur”, dirigida por Victoria Ocampo, representa una de las empresas intelectuales más significativas de la modernidad estética e intelectual latinoamericana de los 30. Las conexiones de algunos de los integrantes del Grupo Renovación, fundado en 1929 por jóvenes compositores que abrirían el espacio de la modernidad en la música argentina del siglo, con el reunido en torno de la citada revista, es un indicio de las afinidades intelectuales, las alianzas en el campo intelectual en plena formación en las décadas del 20 y del 30.” Juan José Castro escribe en la revista “Sur”.Además, prosigue Corrado en su artículo: “No olvidemos, los intereses musicales de Victoria Ocampo, dirigidos, en especial, a la música de su tiempo. Escucha fragmentos de Pelleas et Mélisande y de las Chansons de Bilitis en París en 1908 (Ocampo, 1981:90). Asiste al estreno absoluto de La consagración de la Primavera en 1913 (Ibid: 78-80) Dicta tempranas conferencias (1931) en Buenos Aires sobre Harlem ilustradas con spirituals que había descubierto, junto a músicas de jazz, en Nueva Cork en 1929 (Villordo.20, 32). Recordemos la presencia del jazz como paradigma de modernidad en la época, presente en Stravinsky y en numerosos compositores europeos de los 20.Victoria escribe el texto en francés para la Sinfonía Bíblica(1932) de Juan José Castro, con quien integra el directorio del Colón en 1933 al que renunciarían poco tiempo después (Arizaga,1963:65). La primera visita de Stravinsky a Buenos Aires, en 1936 constituye un punto nodal en la vida de ambos grupos. La centralidad de Stravinsky como cifra de la modernidad musical para “Sur” y el “Grupo Renovación” es indudable”. El grupo fundador de la revista “Sur”, proviene en su núcleo esencial de la oligarquía porteña y adhiere fundamentalmente al liberalismo democrático.
Al producirse la guerra civil española “Sur” apoya la causa republicana editando textos de escritores europeos sobre la realidad española. Juan José Castro utiliza en 1938, poemas de García Lorca, asesinado por el fascismo dos años antes(seis canciones) y gran parte de su producción operística se basa en dramas lorquianos:”La zapatera prodigiosa”(1943), “Bodas de sangre”(1952) y una “Elegía a la muerte de García Lorca”(1945).
Cabe aquí mencionar un comentario revelador en cuanto a la posición de la “intelectualidad” de la época., citado en “Los Profetas del odio y la Yapa” de Arturo Jauretche:”Ernesto Palacio escribía en Criterio, en 1928, que el problema de escribir o no para el pueblo que dividía a los plumíferos, se resuelve escribiendo desde el pueblo. Escribir (y quien dice escribir dice todo quehacer intelectual o artístico) desde el pueblo, es decir desde la realidad expresada por su agente humano y natural o que supone integrarse en el mismo abandonando la presunción básica de la “intelligentzia”, que es su atribución de un “status” de carácter intelectual diferenciado del pueblo y rector de éste, a que me referiré más adelante. Un caso típico comentado por Ernesto Palacio fue la actitud que asumieron los intelectuales cuando el fusilamiento de Garcia Lorca; si muy mal estuvo que lo fusilaran a García Lorca, el hombre García Lorca, la cuestión no se hacía por los intelectuales en razón del hombre, sino en razón del intelectual, pues se pretendía que el intelectual tuviera un fuero aparte, una situación exclusiva en virtud de la cual no debe correr las contingencias de los demás hombres. Esto es atribuirle al intelectual una especie de hermafroditismo y se corresponde con la idea del intelectual como elemento decorativo, como adorno. Lo malo es que se fusile; pero fusilando al zapatero, al soldado, al peón o el burgués, que en cierta medida son empujados por el intelectual, no hay ninguna razón para que éste quede marginado del riesgo. Es como darle una patente de irresponsabilidad que ningún intelectual que se respete aceptará.”
LOS TANGOS DE JUAN JOSÉ CASTRO COMO INTENTO DE FUSIÓN DE LAS DOS ARGENTINAS
Están presentes en estos cinco tangos los recursos derivados de Stravinsky (politonalidad, rítmica), modernidad neoclásica y la identidad surge como consecuencia de la reflexión, de la búsqueda y los reconocimientos. Su primer tango “Evocación”, es como su nombre lo indica una profunda nostalgia de un tango emblemático argentino: “la cumparsita”. A pesar de los recursos técnicos que Castro permanentemente pone en primer lugar en el tratamiento de los materiales y el estilo, el resultado es de una honda nostalgia que inunda la pieza. En el segundo tango, “Llorón”, si bien utiliza recursos claramente neoclásicos como la politonalidad, está dominado por un sentimentalismo fuertemente “tanguero”; es un lamento, una queja que se transforma en un grito que rápidamente vuelve en lloro. La melodía en este tango adquiere preponderancia. El tercer tango “compadrón”, es el más neoclásico por su rítmica, ausencia de sentimentalismo , efectismo, sonoridad, desdramatización. El cuarto tango “milonguero”, como su nombre lo indica es la reminiscencia de una milonga que en esencia es una canción triste, derivada de la “payada”, que fundamentalmente, era cantada recitada. La milonga de Castro pierde esa particularidad de resignación y lamento para transformarse en irónica .El último tango “nostálgico” y su larga melodía descendente escondida en la rica armonía es quizás junto al “llorón” el más tradicional en su tratamiento, fuerte rítmica de tango y “danzable”.
CONCLUSIÓN. Juan José castro es representante de una clase, una época que marcó a la intelectualidad argentina y a la sociedad argentina. Pero hay otra intelectualidad, hay otra Argentina de las grandes masas populares que fue ignorada por la “intelligentzia”. Estos “Tangos” son un intento conciente o intuitivo de asomarse, de tomar contacto con la “real” Argentina.
BIBLIOGRAFÍA:
Corrado, Omar
2000-2001 Música culta y política en Argentina entre 1930 y 1945: una aproximación. Artículo presentado en la Universidad Nacional de La Plata en las Jornadas de Música Contemporánea, 4-7 de diciembre de 2000 y en el v Simposio latinoamericano de musicología, Curitiba, 18-21 de enero de 2001.
Jauretche, Arturo
2002 Los profetas del odio y la yapa. Buenos Aires. Ediciones Corregidor
Arizaga, Rodolfo
1971 Enciclopedia de la música argentina. Buenos Aires. Fondo Nacional de las artes.
Castro, Juan José
1961 Tangos. Buenos Aires. Editorial Argentina de Música
Ramos, Jorge Abelardo.
1954. Crisis y resurrección de la literatura argentina. Buenos Aires. Editorial Indoamérica.
PROF. NORA ALVAREZ
MAESTRÍA EN INTERPRETACIÓN DE MÚSICA LATINOAMERICANA
DEL SIGLO XX
lunes, 14 de septiembre de 2009
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