UNIVERSIDAD NACIONAL DE CUYO
FACULTAD DE ARTES Y DISEÑO
SECRETARÍA DE POST-GRADO
MAESTRÍA EN INTERPRETACIÓN DE MÚSICA
LATINOAMERICANA DEL SIGLOXX 2º COHORTE
SEMINARIO:
MÚSICA POPULAR LATINOAMERICANA
PROFESOR: PROF. MIGUEL ANGEL GARCÍA
MONOGRAFÍA:
“LA TROVA ROSARINA EN LA CONSTRUCCIÓN DE UNA IDENTIDAD”
MAESTRANDO.
PROF. NORA ALVAREZ
MARZO DE 2007
INTRODUCCIÓN
La presente monografía, según la consigna dada por el Profesor Miguel Angel García, aspira a establecer un estrecho nexo entre uno de los artículos elaborados durante el dictado del seminario: “Hacia una estética de la música popular” de Simon Frith y una temática de la música latinoamericana: “La trova rosarina”.
Ante todo y a priori, para entender el desarrollo del trabajo, es necesario dar una aproximación a la definición de “trova rosarina” como una forma de canción que nació y estalló desde Rosario, la ciudad más grande (1.000.000 de habitantes) de la provincia de Santa Fe, República Argentina. Aunque este movimiento estalló contemporáneamente a la “Guerra de Malvinas”; inmediatamente antes de ella, con los coletazos de la última dictadura militar y posteriormente con los primeros pasos de la democracia, sus antecedentes se remontan a los años setenta, al fuerte movimiento creativo de música popular contemporáneo al intento democrático revolucionario de 1973 y su posterior frustración.
Lo cierto es que la “Trova rosarina”y su producto creativo se transformó durante los años 1981-82-83 y 84 en representativa del ideario colectivo argentino durante esos años.
SIMON FRITH
En “el valor de la música popular”,Simon Frith se ocupa especialmente en demoler el argumento sobre los supuestos valores de la música “seria” contrapuestos a la música “popular”. Según este falso argumento de los musicólogos académicos, la música seria es importante porque trasciende las fuerzas sociales, y la música popular carece de valor estético porque está condicionada por ellas(es útil o utilitaria).La música popular solo sirve para hacer teoría sociológica con ella. De lo cual se desprende que relacionar música y sociedad tiene diferentes implicancias según sea música “seria” o música “popular”.Esto para Simon Frith es una falacia. Según estos musicólogos académicos ( léase T.W.Adorno) la música seria es depositaria absoluta de lo que se llama ”trascendencia” mientras que la música popular carece de ella. Contrariamente, Simon Frith sostiene que del análisis sociológico de la música popular, puede surgir una teoría estética y que no hay diferencias entre la música seria y la popular en la cuestión fundamental que plantean la sociología y la estética: ¿cómo hacer juicios de valor sobre la música? (estética) Y ¿cómo articulan esos juicios de valor la experiencia de la escucha?(sociología)Las respuestas sociológicas se pueden agrupar en dos vertientes:1) cuestiones técnicas y tecnológicas: producimos y consumimos la música que somos capaces de producir y de consumir,2) funciones sociales: etnomusicología, estudios antropológicos sobre músicas folklóricas y tradicionales, sus usos en bailes y rituales como instrumento de movilización política, proporcionar solemnidad a las ceremonias o “estimular deseos”. Como vemos en todas estas funciones no podemos decir que sean patrimonio exclusivo de la música popular ya que se adaptarían perfectamente a la música “académica” o “seria”. En cuanto
a la última función, (estimular deseos) se encadena a la función primordial de la música “pop”:convertirse en un producto comercial. La sociología académica equipara el juicio estético de la música popular al juicio comercial Ahora bien, Simon Frith afirma que la música popular de calidad logra “trascender” o subvertir la rutina comercial o sea que la idea de trascendencia juega un papel tan importante en la estética de la música popular como en la estética de la música seria. No es medular hablar de la “autenticidad” en la estética de la música popular y más específicamente del rock, sino de la “construcción” de la sociedad y de los individuos a través de ella. Frith sostiene que la ”autenticidad” es un mito, y que en realidad la música popular no es popular porque refleje algo, sino porque” construye” nuestra comprensión de lo que es la popularidad. Lo que debemos analizar no es la autenticidad de una pieza musical sino como se establece a priori esa idea de verdad o autenticidad. La música popular puede dar sentido al sujeto colectivo.
Aunque la llamada Trova Rosarina tuvo sus inicios y antecedentes en las postrimerías de los años sesenta, su gran proyección nacional se produjo en el período de la guerra de las Malvinas (1982) ayudada por un decreto de la última dictadura militar que prohibía pasar música cantada en inglés por los medios masivos de difusión. Entonces, las letras y melodías de Baglieto, Paez, Abonizio, Fandermole, Goldin, de Los Santos, Pichi De Benedictis nos fueron “construyendo” como sociedad y la dictadura no tuvo más remedio que permitirlo dada la situación política existente.
El compositor de la Trova Pichi De Benedictis señala que la palabra “trova” en su acepción “rosarina” proviene de la así llamada Trova Cubana que estaba “pegando” justo por esos años (1982-1983) y que esa denominación fue una manera de asociar ambos fenómenos con una cierta falta de originalidad y buscando aprovechar la volada.(1)
(1)Arboleya, Sergio, “La Trova Rosarina”Homo Sapiens” ediciones Rosario 1998 página 46
ANTECEDENTES-INFLUENCIAS-
BREVE HISTORIA.
Sergio Arboleya , un periodista de gran experiencia y formación realizó una investigación exhaustiva de la llamada trova rosarina que consta de reportajes a los protagonistas quienes le brindaron a Arboleya su testimonio valioso del devenir de este importante movimiento de música popular. Todos los datos están extraídos de testimonios de los protagonistas. Según Arboleya, los
que escribieron las primeras páginas fueron los cultores del rock que liderados y reunidos por Ricardo”Richard” Grassi empezaron a transitar una nueva historia. Richard soñó trasladar la comunión roquera, el espíritu solidario de los impulsores del movimiento a nivel nacional que tocaron en el B.A.Rock”72 ,a la geografía rosarina. El 18 de marzo de 1973, en una de las aulas del Colegio San José, se dieron cita varios grupos musicales rosarinos, entre ellos” Pablo el enterrador””Annus Dei” y “Amor” para verse por primera vez sus adolescentes rostros y formar bajo la conducción de Richard, el Ateneo Músicos y Amigos de Rosario(AMAdeR)
Lalo De Los Santos, por entonces integrante de “Annus Dei” recuerda que “ya en aquella reunión se coincidió en armar una especie de cooperativa con la idea de promover el rock de Rosario y tener la posibilidad de una continuidad en materia de conciertos”
El compositor, arreglador e intérprete Héctor “Pichi”De Benedictis que lideró el grupo “Acalanto”y años más tarde llegó a ser Secretario de Cultura de Rosario, le pone fechas anteriores a la primera repercusión del rock en Rosario desde grupos como “Los No”y “Batallón Mermelada” que empezaron haciendo música para bailar, luego rock en inglés de bandas inglesas, después temas en inglés de su propia autoría y terminaron por animarse a hacer canciones en castellano al calor de la influencia que significó “Almendra”.Dice De Benedictis;”cuando se habla de la Trova Rosarina creo que Almendra es un referente inevitable. Cuando por primera vez escuché ”Muchacha ojos de papel” descubrí algo fuertísimo, porque era pegadizo pero interesante y había un tratamiento increíble del texto que luego se convirtió en toda una referencia para nosotros”(2). Lalo De Los Santos grafica:”para mí,”Los Gatos” y “Almendra” es decir Litto Nebbia y Spinetta, eran como mi papá y mi mamá”.
Rubén Goldín, otro integrante de la Trova evoca:”yo fui a ver a”Los Gatos” a Echesortu con asma y fiebre y como me sentía bastante mal , logré ponerme en la escalera. Cuando terminó el show y los músicos bajaron por la escalera, Moro me tocó la cabeza y yo creí que me moría.(3)
(2)Arboleya, Sergio,”La Trova Rosarina” Homo Sapiens” ediciones Rosario 1998 página 12.
(3)Arboleya, Sergio “La Trova Rosarina” “Homo Sapiens” ediciones, Rosario 1998 página12.
Esto resume de alguna manera lo que significó aquel grupo con dos rosarinos ilustres como Litto Nebbia y Oscar Moro, en la incipiente escena musical de la ciudad.
La modalidad surgida en el fundacional encuentro de AMAdeR,trazó la importancia de poder programar conciertos cada quince días en los auditorios de los colegios religiosos con la actuación de bandas de diferentes estilos, .siendo los elegidos para la fecha del debut,el grupo pop Éxtasis y la ya entonces mítica agrupación Pablo el enterrador. Este conjunto instaló una leyenda que excedió lo musical y se afirmó como el grupo más raro de Rosario .Estaba liderado por Koki Brandolini y contaba entre sus filas al guitarrista Rubén Goldín. Trabajaba desde rígidos y personalísimos parámetros melódicos y hacía un notable grado de ensamble.
En la Trova Rosarina que desembarcaba en Buenos Aires de la mano de Baglietto, sonaba una melodía que excedía a lo meramente roquero y remitía a la pata cancionera , testimonial y folklórica de la que también bebieron esos músicos y que tenía su vida propia a las orillas del Paraná. La intérprete entrerriana Liliana Herrero cuenta:”llegué a Rosario en 1966 y un Año después empecé a cantar en el grupo Canto Libre que dirigía José Luis Bollea, entonces compartí escenario con Vinicius de Moraes y Daniel Viglietti y grabé tres temas( el canto anónimo)”Quien te amaba ya se va””Zamba del lino” de Mattus-Manauta y un tema sobre un guerrillero chileno para un disco de música popular de la Vigil en 1973 “(4). De Benedictis rescata la labor de Canto libre:”porque hacían algunas de las cosas que después se expresaron en nuestra generación, ya que en un mismo concierto eran capaces generar la convivencia de un negro spirituals con un tema de Armando Tejada Gómez y al mismo tiempo con una canción”(5) Con posterioridad a esta apuesta transformadora DeBenedictis, presenta a” un movimiento muy fuerte con los conjuntos Contracanto y Musicanto, básicamente vocales y muy pegados a lo que había hecho Chango Farías Gómez en cuanto a exploración folklórica y que además, tenían una fuerte influencia de Los Trovadores ya que estos artistas fueron verdaderos ídolos y marcaron un rumbo importante en el ámbito de la canción”.
(4)Arboleya, Sergio, “La Trova Rosarina” “Homo Sapiens” ediciones, Rosario 1998 página13
(5) Arboleya, Sergio “La Trova Rosarina” “Homo Sapiens” ediciones, Rosario 1998, página 13
Así, con la música popular de Rosario creciendo paralelamente en dos frentes: el roquero y el folklórico cancionístico, el clima comenzó a agitarse y sembrar inquietudes ,cuando el ambiente se politizaba en las vísperas de la reapertura democrática en 1973,que tras levantar la proscripción del peronismo, permitió un nuevo escenario para la política y las relaciones sociales dentro de la Argentina. Dentro de AMAdeR se constituyeron dos grupos: uno politizado y otro cada vez más hippie. De Benedictis estaba en el politizado. El grupo político que se inclinaba por un sonido más Folk., se alejó del espacio roquero y formó la agrupación “Propuesta” .Otros grupos fueron “Objetivos comunes”y “Transformación”.La experiencia bajo el nombre de Propuesta duró poco tiempo ya que al ser invitados al encuentro de Canto Popular Córdoba en la Universidad de Córdoba, la organización cambió de denominación y pasó a convertirse en la filial Rosario de Canto Popular. Paralelamente y atribuible a las búsquedas individuales, AMAdeR inició un lento proceso de disolución hacia 1974en el que Richard pasa de ser el mentor de aquella unión roquera a convertirse en una especie de productor de eventos musicales. Canto Popular, el único nucleamiento musical que subsistía, también acabó por disolverse entre fines de 1978 e inicios de 1979, en el marco de una asamblea y como corolario de una suma de problemas internos.
Es revelador el testimonio de “Pichi” De Benedictis sobre esos años en que el país era un ancho e inmenso campo de concentración en el que reinaban la tortura y la impunidad y la palabra “desaparecidos”ya era un trágico argentinismo que recorría el mundo luego del golpe militar del 24 de marzo de1976:”para nosotros, tocar era como un hueco para zafar y generar cosas desde otro lado , aunque no éramos muy jodidos y sin embargo la realidad es que había espacios para serlo”Sobre la actitud oficial frente al fenómeno ,Pichi cita a una autoridad del poder represor , al coronel y jefe de policía de Rosario de ese tiempo, para explicar por qué no se perseguía a los músicos:”estas cosas más valía dejarlas y tener satisfecha a la intelectualidad para que no impulsaran otras cuestiones por atrás”(6)
De Benedictis continuó encabezando juntadas y conformó”Espectáculos del Juglar”, integrado por solistas como Adrián Abonizio y Jorge Fandermole y los grupos Canto Simple y Abril, de donde finalmente nacieron dos nuevas formaciones :Acalanto y Trama. En medio de una intensa actividad de recitales y ciclos, Acalanto ya empezaba a despuntar como una de las agrupaciones más fuertes e interesantes de la escena y consiguió concretar una importante gira de un año. Después del largo tour artístico, Acalanto retornó al pago y, mientras los roqueros rosarinos obtenían un nuevo lugar en el seno de AMI (Asociación de Músicos Independientes)el grupo propició un flamante espacio de encuentro al fundar Altillo Producciones.
(6)Arboleya, Sergio ”La Trova Rosarina” “Homo Sapiens” ediciones, Rosario 1998, página15.
El cantautor Jorge Fandermole recuerda que los encuentros entre quienes luego trascenderían como parte de la Trova Rosarina “seguían siendo fruto de la casualidad” y enumera:”a Adrián (Abonizio) lo conocí jugando al fútbol y luego supe que era n tipo que escribía hermosas canciones .A Rubén (Goldín) y a Lalo (De Los Santos) los descubrí como integrantes de diferentes épocas del poderoso grupo Pablo El Enterrador. A Juan Baglietto, cuando comenzó a hacer sus primeras presentaciones como solista y buscándole forma a su proyecto. A Fito, (Páez), en cambio, lo conocí como pianista del grupo que acompañaba a Enrique Llopis y fui testigo de su asombroso crecimiento artístico , que luego superaría todo lo que lo rodeaba, Mi relación con todos ellos comenzó siendo tangencial ya que mis antecedentes tenían que ver más con el folklore y porque además, en lo personal ,no soñaba con un proyecto artístico”.(7)
CONFORMACIÓN DE LA TROVA
La disolución de los dos grupos por entonces emblemáticos del ambiente roquero rosarino: Pablo el Enterrador (Rubé goldín , Lalo De Los Santos)e Irreal(Adrián Abonizio),permitió que libertades individuales desembocaran en nuevos y grupales proyectos. Permitió que Juan Carlos Baglietto empezara a cantar decididamente las canciones de Adrián Abonizio. Ya inmersos en los inicios de los ochenta, el poder militar se debilitaba rápidamente y por entre los pliegues de la caduca estructura carcelaria y censora que cubría el país, también comenzaban a generarse espacios desde donde disparar nuevos discursos estéticos. Dice Fandermole:”lo que creo que unía a todos era la voluntad de que la expresión no fuera un vehículo vacío de contenido y de propuesta” (8).Por su parte señala Abonizio al repasar esta etapa, que” existió una inclinación a adoptar determinadas fórmulas que tenían que ver con lo que se suponía que era la música popular, pero que al mismo tiempo no le resultaba atractivo recibir ideas ya masticadas por otros” (9). Liliana Herrero arriesga que por esos días jugó un papel de singular puente histórico entre la dañada memoria cultural y los nuevos y vírgenes brotes que surgieron desde la canción,”En ese momento la música popular padecía una gran debilidad y los jóvenes músicos estaban sin historia pero con garra y esa es la conjunción más exacta entre el folklore y el rock .El folklore no arrasaba pero traía la historia y el rock era ahistórico pero tenía toda la fuerza”, define Liliana. (10)
El demorado reencuentro del que tomaron parte diversas “fuerzas vivas”de ese tiempo no llegó cargado de convicciones políticas, ni luchas ideológicas , ni infranqueables banderas estéticas, permitiendo un diálogo tan difuso, melancólico y abierto que permitió habilitar la formación de algo desconocido y nuevo.
(7)Arboleya, Sergio “La Trova Rosarina” “Homo Sapiens” ediciones Rosaio 1998, página 15.
(8)Arboleya , Sergio “La Trova Rosarina” “Homo Sapiens” ediciones, Rosario 1998, página30.
(9)Arboleya, Sergio”La Trova Rosarina” “Homo Sapiens” ediciones,Rosario 1998, página 31. (10) Arboleya, Sergio “La Trova Rosarina” “Homo Sapiens” ediciones, Rosario 1998, página 31.
El listado de nombres dispuestos a ponerle creación y entusiasmo a esa flor brotando entre los escombros que simbolizaba la música rosarina en este tiempo, excedió largamente los nombres fulgurantes que luego darían el salto hacia la vidriera nacional instalada en Buenos Aires. Hay una parte grande y desconocida de valores que apuntalaron la Trova y que son prácticamente ignotos para el gran público amante de la canción popular. Es necesario citar los nombres de otros personajes que ayudaron a delimitar las aristas de la flamante música en ciernes.
En esa línea de personajes relevantes hay que ubicar a los grupos Contracanto, Madrigal y Melipal (de eminente corte vocal), Gotán trío( de raíz tanguera) y El Umbral ( de estética jazzera) y a destacados solistas y poetas vinculados a la estirpe cancionística como Enrique Llopis, Ethel Koffman, Myriam Cubelos, Rafael Ielpi, Alberto Callaci y Rafael Bielsa..
Con esta rica confluencia de vertientes musicales desde varios ámbitos ( roquera, de protesta,folklore,tanguera),el coqueteo de Juan Carlos Baglieto con personas de distintas influencias musicales y su entonces incipiente proyecto solista, ofició a modo de mediador del conflicto musical de la ciudad. El encanto interpretativo de Baglietto se encargó de aunar todos esos cabos sueltos en un mismo río de inéditas canciones con melodías sin etiqueta y líricas con resoluciones hasta entonces desconocidas, que lentamente fueron dando forma propia al repertorio con el que inició su camino. Los creadores de la Trova Rosarina ni siquiera sospecharon que la misma confusión generada por su original y diverso arco estilístico se trasladaría a cada rincón de la Argentina y buena parte del mundo justamente por no poder ser encasillado ni en el rock, ni en el pop, ni en el folklore, ni en el tango, ni en la canción latina, ni en la música urbana, ni en la canción política. Dice Baglietto:”sucedían cosas extrañas y era todo maravilloso”, para luego agregar: “todos seguimos haciendo música hasta ver que aclaraba y fue recién entonces cuando comencé a juntarme con Fito(Páez) y con Goldín y empecé a salir a cantar con Silvina Garré”. Agrega Baglietto (11)” establecimos una relación con el folklore y el tango porque esa era la música que nos enseñaron a tocar y, por supuesto la música de nuestros mayores y la que sonaba en las casas de familia”. Continúa Baglietto:”se trataba de cosas en las que creía, había una profunda intuición, muchísima energía y una historia atrás que determinó que los errores musicales más gruesos que ya habíamos cometido junto con los ritmos y las búsquedas, dejaran de conspirar contra las canciones”
(11)Arboleya, Sergio “La Trova Rosarina” “ Homo Sapiens” ediciones, Rosario 1998, página 36.
Esa suma de factores que marcaron el crecimiento de la propuesta fue determinante para que el representante Julio Avegliano viajara a Rosario para invitar a aquel grupo a tomar parte en un Festival organizado por la revista “Humor” en el estadio Obras, con la intención de sumar propuestas que rechazaran la visita de Frank Sinatra. Baglietto, lleva consigo en esta presentación,a Fito Paez y Rubén Goldín. Estos músicos incluyen temas propios en el repertorio, que a la vez conviven con los de Abonizio, terminando de cerrar una demostración cabal de los exponentes máximos en letra y música que había en Rosario. Julio Avegliano, paralelamente, comenzó a hacer circular un casete con un show de Baglietto y su banda en el rosarino “Café de la Flor”.Esa noche de agosto de 1981 fue fundamental para la banda; recibidos tímidamente al comienzo por el público porteñ ,cuando el grupo en pleno empezó a cantar “Mirta de regreso”y “Era en abril”cosechó una ovación impresionante.
La actuación de los rosarinos llamó la atención de buena parte de los interesados en descubrir otras aristas en torno al rock y la música popular surgida y desarrollada desde las entrañas del tiempo más terrible y sangriento de la historia argentina. Ante la imposibilidad de descifrar y decodificar aquella vertiente absolutamente nueva que venía desde lejanos ámbitos culturales, el mundillo cultural y musical de entonces convino en idealizar y definir esa extraña banda comandada por Juan Carlos Baglietto como “La Trova Rosarina”.Semejante denominación con sus connotaciones artísticas y sociales, en tiempos en que la ciudadanía depositaba en la actitud colectiva una esperanza que se enfrentara a la estructura sigilosa e individual proclamada por el Proceso Militar, fue el primer debate y todavía vigente que encerró a los rosarinos´. Dice Jorge Fandermole al respecto:”preferiría definir dicho suceso como una consecuencia encadenada y sumatoria de logros parciales, por supuesto con el liderazgo de la propuesta de Baglietto y el posterior e indiscutible éxito de Páez, de un grupo de artistas aglutinados espontáneamente por intereses comunes, una fuerte voluntad de trabajo y similares inquietudes no estéticas sino críticas y fundamentalmente de un poderoso deseo de trascender “(12). Ya de regreso en Rosario, Baglietto recibe una carta fechada en Buenos Aires en la que se le anunciaba que lo invitaban a grabar para la EMI, la compañía grabadora.”La pelea(recuerda Baglietto) fue muy grande, porque a la compañía le resultaba más cómodo y barato grabar con músicos de Buenos Aires y no tener que pagarle alojamiento y comida a un grupo de gente que no conocía ni representaba ninguna garantía para ellos”(13).
(13)Arboleya, Sergio “La Trova Rosarina” “Homo Sapiens” ediciones, Rosario1998, página 48.
Sin embargo , Baglietto impuso su criterio de fidelidad y sonido sobre el cual argumenta:”sostener al grupo significaba una necesidad y una conducta ligadas a no usar a mis amigos y sentirme cómodo y contenido junto a los míos”Lo cierto es que en noviembre de 1981 Baglietto y los suyos empezaron a registrar el álbum del debut. La banda que Baglietto impuso como compañía musical estaba integrada por Fito Páez (teclados), Rubén Goldín (guitarra), (ambos además se encargaban de los arreglos musicales), Silvina Garré (voces),”Sapo”Aguilera (percusión),Sergio “El Muerto”Sainz (bajo) y el único porteño, y ex integrante del grupo bonaerense Trigémino, Marcos Pusineri (batería).Además hubo invitados estelares: Chango Farías Gomez ,recién llegado de España y Manolo Juárez. que aportó su piano y comenta que aceptó la invitación para grabar porque lo atrajo la propuesta de acercarse temas a los que definió como “interesantes y llenos de letras con contenido” Además resalta la impresión que le causó el estilo interpretativo de Baglietto a quien por aquel entonces avistó como”alguien distinto, que al escucharlo sentí que estaba en presencia de un cantante de tango que en ese momento, hacía rock”.(14)El álbum se llamó:”Tiempos Difíciles”.
LA GUERRA DE MALVINAS
Si la llegada de la Trova con su mensaje rosarino pareció ser el mejor modo de mostrar a una sociedad sacudida y golpeada por años de horror y dictadura, pero que al mismo tiempo expresaba una recuperación de las ganas de dar pelea y terminar con esos años terribles, hubo un suceso que modificó abruptamente la situación: las fuerzas armadas decidieron ejecutar una operación militar para recuperar las Islas Malvinas. La insólita medida, generó que buena parte de la gente cambiara su opinión sobre el gobierno militar y apoyara el “argentinazo”contra el enemigo inglés, y le deparó al régimen una llamativa instancia de popularidad. El descubrimiento de la argentinidad por parte de los militares incluyó un nuevo manejo de los medios de comunicación y generó que tanto las emisoras de radio como los canales de televisión abrieran masivamente sus espacios a los productos culturales y la música nacional, dejando una puerta para que el marginado rock pudiera mostrar sus armas. El disco “Tiempos Difíciles”se vio obviamente favorecido por esa política general en materia de comunicación y sus significativas canciones adquirieron una mayor representatividad en la sensible dermis de la población..Cada página del álbum como”Mirta de regreso”, “La vida es una moneda”,”Puñal tras puñal”y “Sobre la cuerda floja”, mostraban la melancólica cara de una compleja realidad a la que se había agregado el drama de Malvinas.
(14)Arboleya, Sergio “La Trova Rosarina” “Homo Sapiens” ediciones, Rosario1998, página 49
RELACIÓN DE LA TROVA ROSARINA CON LOS CONCEPTOS DE SIMON FRITH SOBRE LAS FUNCIONES SOCIALES DE LA MÚSICA
La trova rosarina, representó y ofreció la experiencia inmediata de la identidad colectiva muy fuertemente durante esos años peculiares de la historia argentina. La identificación con el mensaje de sus canciones en gran parte de la población fue insoslayable. La gente dio forma y voz a sus emociones, a través de la trova y esta expresó de alguna manera lo que el pueblo sentía De esta manera gran parte de la población se volvía a reconocer .Además, y muy especialmente dio forma a la memoria colectiva de una etapa en nuestro país. En cuanto a la última función a la que alude Frith, la música de la trova , pasó de ser una posesión regional del pueblo de Rosario a convertirse en una parte de la propia identidad de los argentinos, incorporándose a la percepción de nosotros mismos..Las canciones de la trova nos proveyeron y nos proveen de una experiencia que trasciende la cotidianeidad y que nos permite “salirnos de nosotros mismos”(idea de trascendencia)
En cuanto a los factores que contribuyeron a perfilar la función social de este fenómeno que se llamó Trova Rosarina, encontramos la asimilación que la misma hizo de elementos del tango y del folklore además de nutrirse del rock, lo que le dio una fuerte intensidad identificatoria .La voz de Baglietto con su timbre particular, como lo definió el músico Manolo Juarez”un cantante de tango que en ese momento hacía rock”,construyó un modelo propio de identidad con la sociedad de ese entonces. Claramente este movimiento musical, según su propuesta ideológica entra dentro de lo que se considera “auténtico; los oyentes somos conducidos a un tipo de realidad,”así es como se sienten el amor y el sufrimiento verdaderos” en Argentina. Las cosas son “realmente”como nos la presentan, hay una visión no idealizada de la vida social y al mismo tiempo una visión de la naturaleza humana impregnada de idealismo. La Trova Rosarino supo construir ese tipo de verdad que impregnó todo lo musical. Constituyó una vía fundamental para aprender a entendernos como sujetos históricos, con identidad, étnica, de clase y de género.
CONCLUSIÓN
En 1982,la Guerra de las Malvinas y la represión militar habían llevado al rock a un callejón solitario, donde el lenguaje estaba destinado a los entendidos .Entonces, llegó Juan Carlos Baglietto con su voz limpia y un manojo de imágenes muy directas.,respaldado por gente cuyo talento radicaba en poder sintetizar, en una canción sensaciones que tenían mucho que ver con las vivencias de esos primeros años 80 llenos de esperanza y de su contrapartida, la frustración. Los nombres de Fito Páez, Jorge Fandermole, Adrián Abonizio y Rubén Goldín comenzaron atener peso propio: se trataba de música popular hecha con la libertad de quienes pertenecen a la generación del rock.
RESEÑA BIOGRÁFICA DE LOS INTEGRANTES DE LA TROVA
PICHI DE BENEDICTIS: Músico, docente y periodista. Se presenta en público por primera vez en 1972 y desde entonces integra distintos grupos musicales o desarrolla su actividad como solista. En 1973 crea AMADER, Agrupación de Músicos de Rosario. En 1975 funda junto a otros músicos argentinos Canto Popular integrando sus juntas nacional y local. En 1976 crea junto a Ethel Koffman el dúo “CantoSimple”.En enero de 1978 el dúo obtiene los premios “Pre- Cosquín” Y “Revelación” que otorga el Festival Nacional de Folklore de Cosquín Durante 1977 crea junto a otros músicos “Espectáculos del juglar” una productora independiente de actividades musicales En 1979 lidera el grupo musical “Acalanto”, con el que realiza una gira latinoamericana que durante un año los lleva a dar conciertos en Uruguay, Costa Rica Ecuador y México. En este último país graban su primer LP. A su regreso, el grupo se transforma en quinteto y se integra a lo que dio en llamarse la “Trova Rosarina” realizando conciertos en Buenos Aires, Córdoba Paraná, Santa fe, Rosario, etc. El grupo graba otros tres discos y realiza presentaciones fuera del país en el Festival Internacional del Teatro de Montevideo y Bogotá. Años más tarde (1995) llegó a ser Secretario de Cultura de Rosario
RUBÉN GOLDÍN: guitarrista, compositor y cantante rosarino, formó parte de varias bandas de barrio con escasa repercusión en su ciudad natal, hasta que fue convocado por Juan Carlos Baglietto en 1982. Con esa banda soporte (en la cual realizaba los arreglos junto a Fito Páez, componía y tocaba la guitarra) llegaría a Buenos Aires para editar en 1985 su primer trabajo solista, que por falta de apoyo y no por baja calidad, obtuvo escasa repercusión. En 1997 formó “Rosarinos”, con Lalo de los Santos, Adrián Abonizio y Jorge Fandermole
LILIANA HERRERO. Es una entrerriana nacida en Villaguay en 1948 que se radicó en Rosario en 1966 para seguir la carrera de Filosofía. Participó de los grupos vocales “Contracanto” y “Canto Libre”. Fue detenida por el gobierno militar por participar de la militancia peronista. Allí conoció a Fito Páez. Fue este músico quien la convenció que dejara la docencia para dedicarse a cantar, y le produzco su primer disco, en 1987. Este álbum de “folklore supermoderno”, como lo definieron, fue también el debut de Páez como productor. Dice Liliana Herrero: “Yo no hago fusión entre el folklore y el rock, lo que hago es el choque entre las culturas. Estas culturas se entienden o se confrontan entre sí, pero no se fusionan” (revista “Humor” número 254, octubre de 1989)
ADRIÁN ABONIZIO: Pertenece a lo que se denominó, con la incipiente primavera democrática del 83, “Trova Rosarina” siendo una generación de autores y compositores que allanaron el camino y mostraron a los medios de todo el país y aún, fuera de el, que en Rosario había un sonido propio, poesía legítima, y buenos intérpretes y compositores. Compuso temas emblemáticos y la mayoría de su obra como autor está volcada en la discografía de Juan Carlos Baglietto. Por ejemplo:
“Mirta, de regreso”,”El témpano”, “Dios y el diablo en el taller”,”La historia de Mate Cocido”,etc. Otros intérpretes que grabaron su obra: Amelita Baltar, Gabriela Torres, Joaquín Sabina..Tiene grabados tres cds, propios:”Abonizio”, “Los años felices” y “Todo es humo”.A su vez junto a De los Santos, Goldín y Fandermole dejaron registro de una pieza antológica denominada “Rosarinos”. También grabó un disco histórico sobre uno de sus amores: Rosario Central (el club de fútbol) y se llamó:”Música para canallas”(acepción que se les da a los hinchas de este club).
JORGE FANDERMOLE: Autor, compositor, intérprete y docente de música, nació en Pueblo Andino, provincia de Santa Fe en 1956. Durante los 80 formó parte del movimiento informal de creación musical conocido como Trova Rosarina. En 1988 inició junto a otros músicos un proyecto de educación y producción musical conocido como Escuela de Músicos de Rosario. Sus composiciones han sido grabadas y han formado parte de los repertorios de Miriam Cubelos, Juan Carlos Baglietto, Silvina Garré, Suna Rocha y Mercedes Sosa, entre otros.
JUAN CARLOS BAGLIETTO: Nació en Rosario en 1956. Formó parte de varios grupos chicos, hasta que integra la banda “Irreal, en 1980, junto a Juan Chianelli (teclados), Jorge Llonch (bajo), “Piraña” Fegundez (flauta), Alberto Corradini (guitarra) y Daniel Wirtz (batería).A mediados de 1981 se lanza como solista. Se consagró como la revelación del festival de La Falda (Prov. De Córdoba) de 1982. Para ese entonces había armado un grupo soporte, con Silvina Garré como corista, Fito Páez como tecladista, Rubén Goldín en guitarra, Sergio Sainz en bajo y José “Zappo” Aguilera en batería. Esta fue la banda con la cual grabó “Tiempos Difíciles”, el primer álbum de rock nacional en alcanzar el disco de oro. Muchos de sus temas como” Mirta, de regreso “ o “Era en abril”, alcanzaron una gran difusión en las radios capitalinas y esto fomentó el éxito de las presentaciones del material, en Obras, en plena Guerra de las Malvinas. En mayo de 1983 se organiza “El Rosariazo”, un concierto en Obras de todos los músicos rosarinos. Baglietto se presenta junto a Litto Nebbia, Silvina Garré y Fabián gallardo. Su banda realiza cinco llenos totales en el teatro Astral, para presentar la placa “Baglietto”
SILVINA GARRÉ: Cantante rosarina que alcanzó popularidad cuando a inicios de los 80 integró la banda de Juan Carlos Baglietto, junto a Fito Páez y Rubén Goldín, entre otros. Su primera aparición discográfica tuvo lugar en 1982 en el disco de Baglietto “Tiempos Difíciles”, del cual se hizo famosa su versión del tema “Era en Abril”.En 1983 se animó con su primer disco solista,”La mañana siguiente” de aceptable difusión en Rosario. Definitivamente separada del grupo de Baglietto, cantó en la banda de sonido de la película “Evita, quien quiera oir que oiga “ invitada por Litto Nebbia. En la segunda producción discográfica (“Creerás en milagros”, 1984) se animó con sus propias composiciones, como la autobiográfica ”Palmas azules para mí”,Su consagración llegó con “Reinas de pueblo grande” y el tema “En banco y negro”. Luego de grabar junto Lito Vitale, en 1989, editó un excelente trabajo a dúo con Juan Carlos Baglietto(“Juntos”)
LALO DE LOS SANTOS: Bajista, cantante y sobretodo compositor, llegó a Buenos Aires a principios de los 80, junto a Juan Carlos Baglietto, Fito Páez, Silvina Garré y Rubén Goldín. Si bien no formó parte del grupo que grabó el álbum “Tiempos Difíciles” fue un integrante de la mítica banda “Pablo El Enterrador”. Nació en Rosario el 17 de enero de 1956 en el seno de una familia de músicos. Su padre fue guitarrista y cantor de tangos. Lalo contó que escribió su canción más célebre, el “Tema de Rosario” luego de ver a Baglietto en su primer concierto en “Obras” de Buenos Aires en 1982. En los 90 se acercó profesionalmente a Adrián Abonizio y juntos en el 97 formaron el grupo “Rosarinos”, que completaron con Rubén Goldín y Jorge Fandermole y que grabó un álbum Si bien la banda se disolvió formalmente, los 4 rosarinos siguieron haciendo actuaciones juntos, La última fue una benéfica, el 17 de marzo del 2001, en el balneario “La Florida” de Rosario. Lalo ya estaba enfermo y esa fue su despedida. Murió una semana después, el domingo 25, en un sanatorio de Buenos Aires. Tenía 45 años.
BIBLIOGRAFÍA:
Frith, Simon, 1987 Towards an aesthetic of popular Music.Music and Society,The Politics of Composition,Performance and Recepcion. Richard Leppert y Susan McClary eds,133-149 Cambrige:Cambridge University Press..Traducción de Silvia Martínez.
Arboleda,Sergio, 1998 La Trova Rosarina, Homo Sapiens Ediciones Rosario.
http://www.viarosario.com/musica/artistas
http://www.rock.com.ar/bios
http://www.cantautoresdelmundo.com/guia/abonizio
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